Los emperadores caesios designaban 3 herederos (el 2do gobernaba si el 1ro moría antes de nombrar un sucesor,y así sucesivamente). Cuando empezó la Crisis los golpes de estado se volvieron pan de cada día, sustentados por este sistema.
Los segundos y terceros herederos se autoproclamaban emperadores y nombraban a sus propios sucesores, quienes a su vez se rebelarían y designaban más herederos, creando un círculo vicioso de anarquía.
20 Años antes C.S. Gayo Escauro Cínico, último emperador legítimo, derrota a sus dos sucesores sublevados y cambia la ley: Solo un miembro de su dinastía podría tomar el trono. Con esto el emperador esperaba traer algo de estabilidad, pero obtuvo el efecto contrario. Por una parte ciertos senadores y comandantes le consideraron un tirano y traidor y lucharon por volver al antiguo sistema de elección. Mientras tanto sobrinos y nietos de emperadores anteriores intentaron formar sus propias dinastías.
Además, desde sus familiares más lejanos hasta aquellos unidos por matrimonio, eran arrastrados por comandantes y senadores ambiciosos para ser sus emperadores títeres.
19 años A.C.S. (Antes de la Caída de Sabina) nacería Julio Coceyo Cínico, en una villa al norte del imperio. Pertenecía a una rama menor de la dinastía Cínica y era de condición humilde. Aún así, su madre logró mover las influencias suficientes para financiarle una educación de calidad, encabezada por un tutor venido directamente de la capital «Si tu momento llega, debes estar preparado»
Cuando cumplió 12 años fue visitado por Cneo Cecilio, comandante en jefe de 3 legiones y mano derecha del emperador de turno, un tío lejano. Cneo le informó que su tío había ordenado que empiece su formación militar y para ello le llevaría a las campañas de Ajktania, al oriente del imperio.
Por primera vez Julio sintió el peso de su apellido. Él estaba lejos de la linea sucesoria, que le estén preparando par asumir el trono significaba que había ascendido, lo cuál implicaba…
«… que nos están matando» reflexionó mientras cabalgaba.
Odenatia era la ciudad más importante de oriente. Allí Julio entrenaría tanto a nivel militar ( físico y estratégico) como intelectual, acompañado por su tutor de la infancia. La defensa de Odenatia clave para mantener la presencia del imperio en Ajktania, pues el resto de ciudades habían caido.
La ciudad vivía en un estado de semi autonomía. La capital había perdido casi toda forma de contacto y se encontraba demasiado ocupada defendiéndose en otro continente, así que a ellos les correspondía salvarse a si mismos y a lo que puedan.
Un día el tutor de Julio fue asesinado. Había estado investigando los atentados contra su pupilo (habían empezado desde el principio del viaje, desde veneno en las comidas hasta bandidos con puñales). Los asesinos detrás de todo (enviados por uno de sus propios familiares) fueron descubiertos gracias a un mensaje encriptado del tutor. Cneo los mandó decapitar y Julio pidió ser quien blanda la espada.
Cumplidos los 13 años Cneo le coronó Princeps de Odenatia (título que solo el emperador podía otorgar) que era un cargo dado a los candidatos a herederos para que administren una ciudad, apoyados por su gobernante local Se rumoreaba que Cneo planeaba gobernar a través de Julio…
Y que le había comprometido con su hija Clotia, de 7 años No se menciona que Julio haya buscado alianzas por matrimonio Era capaz de inspirar lealtad, pero reservado en temas personales, esto empeoró tras la muerte de su tutor Su único amigo fue Cipariso, hijo de Cneo de 16 años.
A los 14 empezó a luchar en el campo de batalla y a asistir a las reuniones de guerra Los ataques de bárbaros y usurpadores eran cada vez más fuertes, pero la presencia de Julio mantenía la moral de los soldados Cuando había cumplido 15 llegó un heraldo imperial. Su padre había sido elegido emperador y él era el próximo en la linea sucesoria Julio apenas le recordaba. Su padre era un hombre convenido que vivía lejos de su familia mientras luchaba por asegurar su posición social, sin importarle abandonarlos. Entonces, la Crisis se manifestó.
Prisco, un centurión, pactó con los bárbaros y otros centuriones. Durante una batalla él y sus aliados dejaron que la tropa principal sea atacada por los bárbaros. Su excusa fue que la vida de Julio corría peligro y por ello retrocedieron con él a cuestas, sin auxiliar a Cneo.
Con Cneo y las tropas leales a Julio muertas o heridas. Un enloquecido Prisco se autoproclamó emperador. Anunció que viajaría con sus legiones y foederati bárbaros a Sabina, ejecutaría a Julio en el palacio imperial y, luego de coronarse oficialmente ante el senado, retomaría el mando de Odenatia. Mientras alistaba la expedición, los bárbaros, envalentonados por la victoria, traicionan a Prisco y asedian la ciudad, haciéndole perder influencia Cipariso, ocultó tras la traición, soborna a la guardia de Prisco para asesinarlo y que le proclamen emperador.
Tras la muerte de Prisco (pisoteado por caballos hasta morir) Cipariso libera a Julio y le proporciona una escolta para que huya. Él intentará mantener el asedio el mayor tiempo posible para que no le persigan. A cambio solo pide que Julio lleve a su hermana consigo.
Julio accede y se va, prometiendo volver. En el anonimato logra llegar a la capital, Sabina, solo para encontrar la cabeza de su padre en una pica afuera de los muros. Y ser recibido por su madre, abrazando a otro hombre que vestía la púrpura imperial.
Burdunello, al igual que muchos generales ambiciosos, declara su provincia independiente y se alía con los bárbaros para mantener su status quo, luchando contra las legiones imperiales «Tú padre te llamó para ser una pieza más en su juego – le saludo su madre- En cambio yo te ofrezco la herencia de Burdunello como regalo: sus soldados, tesoros y la provincia de Narbonia. A cambio solo tendrás que nombrarle co emperador y gobernar junto a él. ¿No merece tu madre un beso por semejante recibimiento?»
«Ave, madre. Hermosa e inteligente como siempre. Nunca podré agradecer suficiente. Solo os pido asilo para mi prometida «
Burdunello era bastante impopular, sus territorios eran corruptos y mal administrados y sus aliados bárbaros le saqueaban las fronteras cada vez que podían. Mas esto no parecía importarle, solo le preocupaba intentar asesinar a Julio, quien se había vuelto un experto sobreviviente
Unos meses tras su llegada Julio celebró su 16to cumpleaños. Durante el banquete ordenó a sus guardias arrestar a Burdunello y a su madre. Julio había logrado organizar el golpe sin ser descubierto. Ese mismo día les ejecutaría y a la medianoche sería coronado emperador.
El Senado le reconoció como el primer emperador legítimo en años, reforzando la autoridad (y magia) imperial que había permanecido dormida todo este tiempo. Pero mientras estos esperaban a un conquistador, Julio prefería usar la intriga para la supervivencia del imperio.
Colocando a los bárbaros unos contra otros, o usándolos para eliminar a los usurpadores. Su decisión más controvertida fue la de no hacer ninguna ofensiva militar, pues era consciente que no tenía hombres para asegurar las tierras conquistadas, así que se centró en la defensa de lo que ya tenía. Además dividió al ejército en compañías pequeñas para evacuar y rescatar a las comunidades de caesios que eran perseguidas Uno de estos escuadrones le informó que Odenatia había sido tomada y que su «emperador» Cipariso había muerto tras el asedio.
Clotia le reclamó porque no había rescatado a su hermano, como lo prometió. Julio respondió: «El princeps que fui habría sacrificado todo por Cipariso. Pero el emperador que soy tiene deberes más importantes. Lamentaré su muerte en silencio, tengo que trabajar»
Julio ha perdido territorio gradualmente, evacuando para evitar pérdidas. Ha reforzado las defensas de Sabina y ha sobrevivido a aún más intentos de asesinato. El cuento que subiré está ambientado en el último año antes de la Caída de Sabina, su último año de gobierno