Las hordas innumerables, o cómo hacer que tu ejército de fantasía sea menos fantasioso

Original: https://www.writing-world.com/sf/hordes.shtml

Toda ficción requiere que nosotros los lectores suspendamos nuestra incredulidad. La ficción especulativa necesita una suspensión incluso mayor que la ficción «mainstream», por que la historia va más allá de lo normal. Pocas fallas rebasan nuestra suspensión más rápido que términos y cosas obvias, y conceptos que no calcen con el trasfondo. Conceptos militares imprecisos — o de plano simplemente malos — abundan en la ficción especulativa. Este artículo intenta guiar a los escritores lejos de dos de los errores comunes, y a la vez más evitables al representar eventos militares en fantasía: Fuerzas con números demasiado grandes y rangos modernos. Finalmente, repasaremos algunas fuentes para más información.

La Marcha del Millón de Hombres

Entender la tecnología del entorno – y sus implicaciones — es crítico para crear ejércitos y flotas creíbles. Eso va más allá de definir el armamento estándar. ¡Reemplazar rifles de asalto con espadas y picas, y tanques con caballería pesada, no crea un ejército medieval! Como prueba, veamos un reino bastante típico de fantasía medieval, e intentemos obtener algunas inferencias.

Ruritania asemeja el Noroeste europeo medieval sub escandinavo — Irlanda, Inglaterra, Francia, los múltiples reinos germanos al norte de los Alpes y el oeste de la actual Polonia. Ruritania es una monarquía con una población humana prácticamente igual a la Inglaterra antes de la Peste Negra y una población despreciable de no-humanos. La tecnología base es de principios del siglo 13 (antes de la pólvora). Los caballeros en armadura son de rigeur; los comunes son o campesinos (casi 92% de la población) o viven en ciudades (6-7%), y la propiedad de la tierra está extremadamente concentrada. El rey Tomas VII gobierna con una oposición leve del grupo de barones. Magos y demás usuarios de magia no se preocupan en participar en las guerras de seres humanos.

Llevemos el ejército de Ruritania a la guerra. Asumiremos que la campaña empieza poco después de la siembra y termina un par de semanas antes de la cosecha, o sino que empieza después de la cosecha y termina unas semanas antes del invierno. Los cálculos básicos están en la tabla 1, tanto para mostrar los efectos de factores individuales y para permitirte variarlas según tu propio mundo de fantasía. (Nota: La precisión y confiabilidad de los materiales de referencia puede variar un poco; The precision and reliability of the source materials vary quite a bit; cuánto más redondeado sea un porcentaje, mayo será la variación.)

Tabla 1: El Ejército Ruritanio

FactorEfectoTropas disponibles
Población base 4,000,000
Masa de Reclutamiento 485,000
  
Solo el 10% de las mujeres portan armas-47.70%
Demasiado jovenes (<15)-20.80%
Demasiado viejos (>45)-6.30%
No capaces físicamente-10.40%
Exceptuar ingenieros/profesionales-1.40%
Forajidos, criminales, evasores-1.30%
  
Enfermedad no crónica 240,000
  
Al reclutar-25%
Al inicio de la campaña (2 semanas)-25%
  
Otros requerimientos (flota, guardias de ciudad, guardias de fronteras, recolección de impuestos, guardaespaldas, guarniciones, guardias de campo y falta de transporte)-80%48,000

Un factor ausente en la Tabla 1 — y uno crítico e importante — es la servidumbre y esclavitud. Ninguna sociedad europea medieval obligaba o siquiera permitía que siervos, esclavos y otros hombres «no libres» sirvan en una fuerza de ataque. Se les podría presionar para apoyar en la defensa de un asedio, pero incluso aquello era inusual. Los países del medioevo tardío variaban tremendamente en sus poblaciones «no libres» , pasando de menos del 5% en Escandinavia, Inglaterra y Silesia a más del 40% o más en Moscovia y partes de Francia y Bizancio. Este factor se incluiría en la primera etapa, cuando determinemos el tamaño de nuestra «masa de reclutamiento».

Otro factor en el que la Tabla 1 nos da poco alcance es la movilización. En la Tabla 1 se asume — de forma poco realista — que toda la nobleza responderá con el séquito requerido. Los evasores son aquellos individuos sanos que escogen no ir a la guerra. La política y contexto de tu mundo determinarán que nobles retendrán a su séquito. Para un Cruzada, en teoría toda la nobleza debería responder, para una causa impopular, como la tercera reanudación de la Guerra de los 100 Años, quizá solo el 40% se alistará. Estos obstáculos son suelo fértil para desarrollar subtramas.

También podemos usar estos principios al revés. Si la trama y la prosa demandan que el ejército del Señor Oscuro de Miskatonic tenga un millón de soldados humanos, el necesita tener –como mínimo– alrededor de (1,000,000 / 48,000) * 4,000,000 = 210,000,000 seres humanos bajo su dominio. Eso es más de 4 veces la población de Europa durante el siglo 13, y su oponente probablemente necesite ser igual de numeroso. Y aún no le paga a sus soldados, ni les compra equipamiento o comida, ni designa ningún líder.

Hablando de pagarle al ejército, la economía medieval hacía de esto muy difícil. La paga diaria de un soldado inglés era 25-40% mejor de lo que podría ganar como un obrero sin experiencia o poco experimentado; otras partes de Europa pagaban a sus soldados al menos lo mismo que a los civiles. Éste obstáculo es la razón por la cual el ejército de Enrique V llevó a Francia unos 20,000 soldados y se redujo a menos de 6,000 presentes en Agincourt, contra un ejército francés de aproximadamente 24,000.

Tabla 2: Ganancias típicas en Inglaterra, 1412 – 1419

TrabajoTipoPaga diaria 
(peniques)
Trillador (estacional)No capacitado1
AlbañilNo capacitado1.5
Carpintero semi capacitado 2
Segador (estacional) semi capacitado 3
Maestro carpintero capacitado 3
Maestro albañil capacitado 4
Soldado de infantería semi capacitado 4
Arquero capacitado 6
Hombre de armas capacitado 12

Los ejércitos permanentes se desarrollaron cuando la economía pudo mantenerlos. La crudeza del hambre en el centro y norte de Europa mantenía a la mayoría de hombres en los campos en vez de los patios de entrenamiento. Al contrario, las ciudades ricas y de fácil suministro de alimentos, como Roma y Constantinopla aumentaron ambas su respectivo valor para los invasores e hizo posible la creación de ejércitos profesionales permanentes para la defensa, y eventualmente la conquista, más de 1,000 años antes de que sea posible hacerlo en el centro y norte Europa . Mantener un ejército permanente requiere tanto que sacar a los hombres del campo no cause un colapso agrícola inmediato, y que el gobierno que crea dicho ejército pueda permitirse pagarle a largo plazo. ¡Y eso no es barato!

La tabla 2 no se ve mal para los veteranos de Dungeons and Dragons, pero un poco de contexto nunca está de más. Pagar al ejército inglés costó aproximadamente 2.4 millones de peniques en los 57 días que duró la campaña de Agincourt, lo cual es casi el 20% de los ingresos reales por año de £52,400 (12.6 millones de peniques). Pagarle a un ejército profesional de tiempo completo durante un año completo costaría lo mismo para unos 1000 soldados, quienes no están produciendo comida trabajando la tierra. Armas, flechas, armadura, comida, caballos para la línea de suministros y otros gastos mundanos generalmente costaban el 20% del pago total en los días de no batalla y el 100% cuando había una.

Aquí yace la importancia de los rescates durante las guerras medievales. Si el ejército de Enrique hubiera sido derrotado en Agincourt, Inglaterra probablemente habría quedado en bancarrota, tanto por los rescates de sus nobles como por la perdida de impuestos de los soldados muertos. Al ganar la batalla, Inglaterra consiguió una ganancia de casi £1 millón en rescates — casi el ingreso real de un año. Algunos de aquellos rescates también fueron cobrados por comunes. Como el historiador militar Jim Dunnigan afirma, probablemente así comenzaron algunas de las grandes familias terratenientes inglesas. Quizá la familia de tu héroe (o heroína) llegó a la prominencia de forma similar…

Incluso las guerras religiosas como las Cruzadas caen en estas líneas generales, aunque pagarle al ejército era una preocupación mucho menos significativa (ya que el Papa no les pagaba). Esta es una escapatoria para los ejércitos de fantasía: ¡Solo haz que todas las guerras sean religiosas , y muchas de las barreras económicas de reunir a un ejército a corto plazo desaparecerán! Históricamente, sin embargo, ninguna cultura pre industrial logró colocar más del 7% de su población en armas durante una campaña completa (90 días aproximadamente) sin causar hambruna en casa- Un ejército tan grande drenaba las reservas de alimento y apartaba a muchos trabajadores de los campos de cultivo.

Generales, Almirantes, y Soldados Rasos

RangoSupervisa Primer uso y comentarios
Soldado rasoNadieMercenarios, siglo 15-16
Cabo6 a 15Armada Real, siglo 16; marinero a cargo de pequeños grupos de practica en la nave.
Sargento0 a 50Edad Oscura; originalmente el ayudante de un caballero, no un rango militar.
Teniente25 a 100Francia, siglo 10; «asistente»
Capitán50 a 250Edad Oscura; rango militar común más alto por debajo del Mariscal hasta el siglo 16
Mayor200 a 500Inglaterra, siglo 15 ; contracción de «sargento-mayor,» se convirtió en un oficial de suministros bajo Napoleón
Coronel400 a 1,200España, siglo 16; comandante de una columna (colonella)
General1,200+Sacro Imperio Germánico, siglo 16; contracción de «Capitán General»
MariscalTodos, en teoríaFrancia/Normandía/Inglaterra, siglo 11; un título nobiliario, no un rango militar hasta Napoleón

Como la tabla muestra, rangos militares formales por encima del nivel de la voz (unos 100 hombres) no se desarrollaron hasta el Renacimiento. (la Falange griega y la Legión romana no son excepciones; los hombres iban tan pegados que el comando de voz se extendía sobre un mayor número de soldados). El ejército francés en Agincourt demuestra que pasa cuando no es así. Momentos antes de la batalla, la nobleza francesa discutía sobre quien comandará a quien, y los resultados dependen de prestigio de los títulos del noble. Por ejemplo, el Alguacil de Francia –el soldado profesional más experimentado presente — estaba entre el puesto 10 y 7 en la cadena de mando y ni siquiera podía ordenar a los ballesteros franceses que disparen. Ninguno de sus «superiores» tenía la más mínima experiencia dirigiendo ni a comunes ni a más de 40 o 50 hombres de armas.

Agincourt también demuestra otras ventajas de un ejército profesional relativamente pequeño y caro. El sistema inglés funcionó por que todas las discusiones fueron relegadas a los pocos (900 aprox.) nobles y burgueses en el ejército, mientras el rey y los comunes habían arreglado una cadena de mando efectiva para los arqueros(los 5,000 soldados restantes). Sir Thomas Erpingham tenía completa autoridad sobre los arqueros, lo cual resultó en un plan claro, ordenes precisas y puntuales y la destrucción de la caballería francesa a través del bombardeo masivo de los arqueros. Sin embargo Sir Thomas era conocido simplemente como el Capitán de los arqueros, lo cual nos lleva de vuelta a la Tabla 3.

El Fin del Principio

Como hemos visto, puedes hacer de tus ejércitos de fantasía más realistas — Aparte de los efectos de la magia — Si:

  • Limitas el tamaño del ejército al punto en el que no causará hambrunas (Por ejm, menos del 7% de la población total), a menos que la trama demande otro resultado.
  • Recuerdas que no todos los llamados a servir terminarán en el campo de batalla.
  • Te aseguras que el propietario del ejército puede pagar a sus soldados o coaccionar sus servicios de alguna otra manera.
  • Desarrollas una estructura razonable — y apropiadamente caótica — para tu ejército.

Por supuesto, éste artículo no te dirá todo lo que necesitas saber para crear la madre de todas las batallas de fantasía. Recomiendo seguir los siguientes libros (aunque no todo al detalle) como un punto de partida si tu exposición a la historia militar medieval termina cerca a Camelot o Los caballeros de la mesa cuadrada :

John Keegan, The Face of Battle and A History of Warfare.

Trevor N. Dupuy, The Evolution of Weapons and Warfare.

Elmer C. May, Ancient and Medieval Warfare.

Más allá de estos cuatro libros, prueba leer historia en general hasta que llegues a una batalla que suene «adecuada» para tu trama, luego estudiala con fuentes más detalladas (Nota del traductor: recomiendo altamente el hilo en twitter de @Galieno_Augusto sobre el ejército bizantino previo a la invasión musulmana: https://twitter.com/Galieno_Augusto/status/1161542012149161984 )
Como descubrirás, hay muchas otras cosas interesantes en diseñar una guerra de fantasía, variando desde mercenarios, el mando y control del ejército hasta las enfermedades. Y eso es antes de que consideremos los efectos de la magia, que pueden ir desde una mejor red de inteligencia a pantallas de humo y bolas de fuego en el campo de batalla, y no-humanos desde Hobbits a dragones. ¡Diviértete!